Hueso Carnoso: Suponen un aporte de calcio y otros minerales que ayudan al mantenimiento del esqueleto de nuestro perro. En sinergia con vitamina D y ejercicio físico, favorece unas proporciones adecuadas de calcio y fósforo que le ayudan a tener unos huesos sanos y fuertes.
Vísceras de Pollo: Nos aseguran una importante fuente de hierro y minerales que junto con la taurina ayudan a un correcto funcionamiento metabólico y cardíaco en animales sanos.
Zanahoria: Aporta vitaminas A, B, C y E. Es rica también en potasio y fósforo. Con un valor calórico bajo y saciante, constituye una fuente de antioxidantes saludables. Rica en flavonoides y betacarotenos.
Calabacín: Apoya la función cardíaca y es uno de los ingredientes indispensables en la prevención de cáncer. Favorece la salud intestinal y está recomendado para problemas digestivos o intestinales como gastritis o estreñimiento.
Manzana: Facilita la digestión del resto de alimentos y el correcto tránsito intestinal. Ayuda a cuidar de los dientes y encías. Tiene una importante acción reguladora del intestino aumentando la palatabilidad de este menú. Además, es rica en flavonoides, como la quercetina, de propiedades antioxidantes, y en taninos, con capacidad astringente y antiinflamatoria, así como en ácidos orgánicos como el ácido málico y el tartárico.
Algas Ascophillum Nodosum: Son eficaces contra el mal aliento, el sarro y la placa. Ayudan a acentuar el color del pelaje típico de cada raza.
Brócoli: Es indicado para problemas de anemia, protege el corazón, la piel y el sistema articular.
Perejil: Contribuye a la prevención de cálculos de oxalato. Ligeramente diurético y con alto contenido en hierro, vitamina C y A, está indicado para perros deportistas o con anemia. Su alto contenido en mirecetina ayuda a combatir la resistencia a la insulina y a realizar la digestión.
Aceite de oliva: Es un ácido graso que apoya a la función cardiaca y ayuda a disminuir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Además de mejorar el pelaje y la piel, tiene un efecto positivo en el metabolismo y fortalece el sistema inmunológico.
Composición: Hueso carnoso de conejo 50%, carne de conejo 25%, hígado de conejo 5%, zanahoria 5%, calabacín 5%, grasa de conejo 3%, corazón de conejo 2%, brócoli 2%, perejil 1%, ascophyllum nodosum (algas marinas) y aceite de oliva 1%, riñón de conejo 0,5%, sesos de conejo 0,5%.
Valor nutricional: Humedad 68.9%, proteína: 17.3%, grasa 8.6%, ceniza total 4.3%, hidratos de carbono 0.6%, fibra bruta 0.34%, valor nutritivo 624 KJUL/100G.

Descongelar el producto siempre en el refrigerador. Una vez completamente descongelado, servir crudo y a temperatura de refrigeración o ligeramente atemperado. Acompañar con abundante agua fresca.
Tras la descongelación, conservar en el refrigerador y consumir en un plazo máximo de 48 a 72 horas, manteniendo las mismas condiciones de higiene que para carne destinada al consumo humano.
La dieta BARF debe ser variada y equilibrada, por lo que se recomienda alternar diferentes menús y fuentes de proteína para asegurar un aporte nutricional completo. Puede complementarse con ingredientes frescos y suplementos naturales (como ácidos grasos omega 3), siempre bajo la supervisión de un veterinario integrativo o nutricionista especializado.
Ante cualquier duda o necesidad específica, consulte con su profesional veterinario de confianza.